Conoce cuáles son los instrumentos musicales que no pueden faltar en mi maleta

Tod@s l@s musicoterapeutas sabemos la importancia que tienen los instrumentos musicales para nuestras sesiones. Recurrimos a unos u otros, dependiendo del objetivo de la intervención, de las técnicas que seleccionemos, del grupo de personas con el que estamos, etc., y a veces no utilizamos ninguno, pero igual recomiendo tenerlos disponibles.

Por el momento, no tengo una consulta de musicoterapia propia en donde pueda dejarlos allí y además trabajo en diferentes sitios con varios colectivos (menores y adultas). A raíz de ello, siempre llevo una maleta con aquellos instrumentos a los que considero indispensables y estables. Y es de ellos a los que me voy a referir en esta entrada. Independientemente de lo planifique o transcurra la sesión, están allí como mis herramientas favoritas.

Comprendo que cada profesional de la musicoterapia pueda tener sus preferencias y decida llevar a cabo prácticas diferentes. Yo te voy a contar cuál es la mía. Cada uno es libre y puede elegir lo que mejor le parezca.

Llevo maleta y no bolso o mochila porque tiene ruedas y me resulta muy fácil ponerla en el maletero del coche y caminar con ella, sumado a la guitarra, al bolso de mano y a una pequeña mochila con el ordenador y demás gadgets tecnológicos que sujeta mi espalda. Me defino como el ekeko de la musicoterapia. (Si no sabes lo que es un ekeko, búscalo en google y verás)

En la maleta negra cabe todo, pero si la ordeno yo misma. A menudo cuando realizo talleres, las personas quieren ayudarme a recorgerlo y amablemente les digo que no, porque tengo memorizado el lugar de cada uno como si de jugar al tetris se tratara. ¿Te pasa lo mismo?

En mi maleta no puede faltar:

  • Agogó de metal
  • Agogó de madera
  • Boomwhackers
  • Metalófono soprano
  • Caja china
  • Set de pequeña percusión que incluye claves, huevos rítmicos, un pequeño pandero, maracas, triángulos, etc.,
  • Cascabeles
  • Palo de lluvia
  • Pandereta
  • Cabasa
  • Kazoo
  • Caxixi
  • Octoblock
  • Campanas
  • Varias baquetas de diferentes formas, tamaños y materiales (plastico, madera, metal)

Puedo llevar algún tambor, pandero oceánico, djembé, cuencos tibetanos, crótalos, etc. Todos estos instrumentos los puedes ver detalladamente en el apartado de Herramientas para Musicoterapeutas. También encontrarás otros materiales que utilizo para las sesiones.

Cuando trabajo especialmente con niños y niñas, no puede faltar:
– un botecito de alcohol en gel,
– pañuelos de papel,
– paños de muselina o gasas de algodón para limpiar.

Estos últimos, son 100% naturales, los lavo en la lavadora y son reutilizables. Con ello evitas utilizar toallitas húmedas que son una ruina para el bolsillo y peligrosas para el medioambiente.

Almacenaje:

Los instrumentos musicales que figuran en esta lista, permanecen en la maleta negra porque los uso a menudo. Para también que alguna vez y dependiendo de cómo haya diseñado la sesión, cambio unos por otros.

Por lo tanto, los que quedan en mi casa, están guardados en unos armarios cerrados y exclusivos dentro del garage. Me gusta conservar un cierto orden para poder encontrarlos fácilmente y optimizar el tiempo. Los más pequeños los tengo en cajas o cestas, y los más grandes con fundas. Soy muy fan y tengo más de 100. Los cuido mucho.

Los instrumentos son eso, INSTRUMENTOS, es decir: medios para conseguir un fin. Habrás experimentado que el instrumento musical por sí mismo no tiene ningún valor en la sesión si no tienes diseñado previamente un programa de musicoterapia con sus objetivos, metodología, técnicas y estrategias.

Estas herramientas musicales no te garantizarán el éxito del proceso musicoterapéutico si no hay una intención deliberada en ello.

No por ello debes descuidar su calidad y mantenimiento. Confieso que alguna vez he comprado instrumentos musicales en un bazar de esos de todo a cien y la experiencia me sirvió para no repetirla. Se han roto rápidamente, no estaban afinados, la pintura se descarcaró al percutirlos, el sonido era pésimo… lo que hizo que rápidamente perdiera la confianza.

Opto por comprarlos en tiendas de músicas in situ o vía internet. Los pruebo, los uso y si todo va bien, me los quedo o los devuelvo en el caso contrario.

 

¿Cómo revisar, mantener y limpiar los instrumentos musicales?

Todas mis herramientas de trabajo llevan mantenimiento, revisión y limpieza periódica. Me tomo muy enserio mi profesión y todo lo que utilizo con mis pacientes debe cumplir con las garantías de seguridad y limpieza necesarias.

Tanto si trabajo con adultos como con niños y niñas, siempre los reviso por si hubiera algo flojo, roto, despegado, etc.

Ante el uso frecuente, los instrumentos pasan por varias manos y formas de tocar, la fricción, el golpe, las caídas, los tirones, los que se llevan a la boca por ejemplo, son candidatos a estropearse un poco: puede pasar que las bolitas de las baquetas se despeguen, se astillen los palos de madera, se afloje la fijación de los cascabeles o se rompa el anclaje de una placa del xilófono, etc.

Los reviso, los arreglo y me aseguro de que aún conservan sus óptimas condiciones. Aunque me cueste horrores, tiro aquellos a los veo que su vida útil a llegado a su fin y lo repongo con uno nuevo.

Si compras instrumentos musicales de calidad, en general tienen buena durabilidad pero algunos no son para toda la vida.

 

Productos para limpiar:

Para limpiarlos utilizo alcohol en gel que lo compro en los supermercados, otra opción muy buena es agua y jabón de fregar los platos, cuando la estructura del instrumento musical me lo permite.

También me aseguro de que no sufrirán los materiales con los que está fabricado, eso sí, los enjuago muy bien y los seco con un paño de microfibra que no desprende pelusas, ni partículas y absorbe bien.

En otras ocasiones utilizo SANYTOL desinfectante multiusos (se compra en el supermercado, el de 750ml cuesta entre 2,40€ a 3€ aproximadamente) o MELISEPTOL foam pure de 750ml te sale alrededor de 16€ y lo compro por internet. Es un desinfectante rápido para pequeñas superficies y para productos sanitarios. Por favor antes de utilizarlos busca información, lee bien y aprende sobre su utilización responsable.

Si trabajas en ambiente hospitalario, en salas de aislamiento, unidades de cuidados y vigilancia intensivos o con pacientes que necesiten un alto nivel de asepsia, es mejor que consultes con profesionales que tengan ese conocimiento específico.

La limpieza, desinfección y esterilización del material, será requisito indispensable.

Espero que este artículo haya sido de utilidad. Ahora te toca a ti. ¿Me cuentas cuáles son tus instrumentos musicales preferidos? ¿Cómo los cuidas y alguna recomendación que nos sirva a tod@s? Este es un espacio para compartir, asi que cualquier comentario que sume, será bienvenido.

Suscríbete al BLOG, únete a la COMUNIDAD DE MUSICOTERAPEUTAS apasionad@s por esta profesión y recibe contenidos de valor todas las semanas.

¿Sabes que tengo un canal de podcast?

Escucha el Episodio 1 donde te doy la bienvenida y te cuento qué es Vive de la Musicoterapia.

También te pueden interesar estos artículos:

Deja un comentario

Suscríbete a mi newsletter

Información básica sobre protección de datos.
Responsable: Vanessa Vannay Allasia.
Finalidad: Envío de información solicitada y gestión de suscripciones.
Legitimación: Tu consentimiento.
Destinatarios: Plataforma de envío de newsletters recibirá datos para gestionar las suscripciones (Active Campaign).
Derechos: Podrás ejercer tus derechos a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos, así como los otros detallados en la Política de Privacidad.

Recibe contenidos para musicoterapeutas

todas las semanas.

Vive de la Musicoterapia
0 Compartir
Compartir
Twittear
Compartir